Me comprometo, en mi vida cotidiana, en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi país y mi región a Respetar todas las vidas: Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios; Rechazar la violencia: Practicar la no violencia en todas sus formas: física, sexual, psicológica, económica y social, en particular hacia los mas débiles y vulnerables como los niños y los adolescentes; Liberar mi generosidad: Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia, la opresión política y la económica; Escuchar para comprenderse: Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y diálogo, sin ceder al fanatismo ni a la maledicencia y el rechazo al prójimo; Preservar el planeta: Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta; Reinventar la solidaridad: Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad. Puede firmar el Manifiesto 2000 en www.unesco.org/manifiesto2000 ó descargarlo para imprimir. |
